3. ENSEÑANZA
El mensaje profético de Sofonías tiene como núcleo el juicio divino en el «día del Señor», descrito en tonos épicos y escatológicos19. El juicio concierne a Judá y Jerusalén, de un lado, y, de otro, a las naciones que han oprimido al pueblo de Dios.
La causa del juicio condenatorio de Judá y Jerusalén es el pecado. Éste se ha manifestado en idolatría20, violencia y fraude21, e indiferencia religiosa22. El profeta recrimina a los príncipes que siguen costumbres extranjeras y son opresores del pueblo23, a los jueces injustos24, a los profetas embusteros y a los sacerdotes que han violado la Ley25. La raíz de los pecados está en el orgullo, el dolo y la actitud de rebeldía contra el Señor26. Las naciones serán castigadas por la opresión y los robos sobre los territorios de Israel y Judá27, y por su orgullo sin límites28.
Junto a las amenazas de condena, Sofonías abre la puerta de la esperanza con la purificación y conversión que aportará la presencia del Señor en Sión29. Es importante el tema del «resto» de Israel y Judá. El resto son los fieles que serán purificados y buscarán al Señor en justicia y humildad30, en pobreza y esperanza31. A este «resto» se le devolverá su tierra32 y sobre él reinará el Señor33. Purificación y conversión alcanzarán también a las naciones, en otro tiempo opresoras, que terminarán adorando al Señor34.
A lo largo del libro se percibe la tensión entre lo particular, que concierne al pueblo elegido, y lo universal, que concierne a las naciones, e incluso a la humanidad entera y a su hábitat terrestre35. En el fondo de esa tensión está la concepción de Dios como señor, gobernador y juez de todas las criaturas.
4. EL LIBRO DE SOFONÍAS A LA LUZ DEL NUEVO TESTAMENTO
El legado de Sofonías en el judaísmo posterior y en el cristianismo ha sido escaso, a excepción de su oráculo sobre «el día del Señor»36. Las vivas imágenes, y lo tremendo de las expresiones del profeta acerca del juicio37 explican el eco de estos versículos, que se repitieron muchas veces en la predicación sobre los «novísimos» y se recogieron en un conocido himno de la liturgia de la Iglesia: el dies irae. Ésta ha sido probablemente la aportación más relevante del profeta en la historia de la Revelación y de la espiritualidad cristiana.
Sólo una expresión de Sofonías es citada casi textualmente en el Nuevo Testamento: «Ni se encontrará en su boca lengua dolosa»38. De todas formas, el clima de los oráculos de consolación de la última parte del libro39 está muy presente en el Evangelio de la infancia de San Lucas40: la descripción del resto «humilde y pobre»41 se ve reflejada en la vida de Santa María o en la de los padres del Bautista, y la alegría descrita por el profeta42 es muy semejante a la que le anuncia el ángel a la Virgen de Nazaret43.
Los comentarios a Sofonías que escribieron los Santos Padres y escritores eclesiásticos se incluyen dentro de los que realizaron al conjunto de los Profetas Menores. Como ya se ha hecho referencia en otros lugares, los más célebres son los comentarios de San Jerónimo, San Cirilo de Alejandría y Teodoreto de Ciro.
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1 Cfr So 1,10-11. 2 So 1,1. 3 Cfr 2 R 22,1-23,30. 4 So 1,2-3,8. 5 So 3,9-20. 6 So 1,4-6. 7 So 1,9-13. 8 So 1,14- 18. 9 So 2,3. 10 So 2,4-15. 11 So 3,1-8. 12 So 3,9-10. 13 So 3,11-13. 14 So 3,18-20. 15 So 3,14-18. 16 Sal 47; 95; 96; 97. 17 Comentarios: 1QpSoph 1,18-2,2; 4QpSoph 1,12-13. 18 So 1,1; 1,11; 3,8-20. 19 So 1,7-18. 20 So 1,4-6. 21 So 1,9; 3,3. 22 So 1,12. 23 So 1,8; 3,3. 24 So 3,3. 25 So 3,4. 26 So 3,1.11.13. 27 So 2,8-13. 28 So 2,15. 29 So 3,5. 30 So 2,3; 3,12. 31 So 3,12-13. 32 So 2,7-9. 33 So 3,15. 34 So 3,9-10. 35 So 1,2-3; 3,8. 36 So 1,7-18. 37 So 1,14-18. 38 So 3,13; cfr Ap 14,5. 39 So 3,9-20. 40 Lc 1,5-2,52. 41 So 3,12. 42 So 3,14-18. 43 Lc 1,26-38.