COMENTARIO

 Ex 25,23-30 

La mesa del pan de la proposición (cfr 37,10-16) era también de madera de acacia, recubierta de oro. Sobre ella debían colocarse cada sábado doce tortas de pan, intercaladas con recipientes de incienso (cfr Lv 24,5-9). Significaban que el pan de cada día tiene su origen en la bondad de Dios (cfr el Padrenuestro). Por estar colocada la mesa delante del Arca, se llaman «panes de la presencia» (1 S 21,7), pero también «panes consagrados» (cfr 1 S 21,4-6) o «panes perpetuos» (Nm 4,7). Solamente podían comerlos los sacerdotes, aunque David en momento de persecución no dudó en alimentarse con ellos (1 S 21,4-7), hecho que aprovechó nuestro Señor para hablar de la libertad de espíritu frente a la letra de la ley (cfr Mc 2,23-28).

Volver a Ex 25,23-30