COMENTARIO

 Ex 26,1-14 

La descripción del Santuario (cfr 36,8-19) es minuciosa hasta en los más pequeños detalles, aunque no resulta fácil hacerse una idea exacta, dado que utiliza una serie de tecnicismos que hoy se desconocen. Constaba de cuatro cobertores: el primero, de unos 17 por 12 metros era de lino, formado de diez tapices. El segundo, de 19 por 13 metros era de pelo de cabra. Sobre ellos se ponían otros dos cobertores, uno de piel de cabra, teñida de rojo, y otro de cuero fino, probablemente de piel de carnero. Aunque el Santuario tenía la apariencia de las tiendas que los israelitas utilizaban, es indudable su majestuosidad; la riqueza de sus elementos ponía de relieve la dignidad del culto y el convencimiento de que a Dios hay que entregarle siempre lo mejor.

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