COMENTARIO

 Ex 28,31-35 

El manto del efod (cfr 39,22-26) era una amplia vestidura a modo de dalmática que llegaba hasta la rodilla, de una sola pieza y con una abertura para la cabeza. Era de gran prestancia con las granadas bordadas y las campanillas en la orla. El tintineo de estas campanillas, cuyo sentido originario no se conoce, vino a ser más tarde «memorial para los hijos de Israel» (Si 45,9) del esplendor de la gloria del Señor.

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