COMENTARIO
Es frecuente en la Biblia el antropomorfismo de que los sacrificios son aroma agradable para el Señor. Lejos de suponer un craso materialismo como si Dios se alimentara de las víctimas (cfr Dn 14,1-22), expresa que es voluntad divina que se le ofrezcan sacrificios; por eso, se dice, se complace en ellos.