COMENTARIO

 Ex 30,34-38 

La fórmula para elaborar el incienso (cfr 37,29) era bastante complicada; algunos tratados rabínicos tardíos describen una composición más refinada aún, con dieciséis ingredientes distintos. Únicamente podemos saber que muchas de las sustancias empleadas no eran oriundas de Palestina y que el uso del incienso suponía un refinamiento en el culto. Es, por tanto, una señal más de que no se escatimaba ni el valor material ni el esfuerzo humano en los elementos destinados al culto divino.

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