COMENTARIO
El libro del Éxodo había terminado con los detalles referentes a la construcción y erección del Santuario del pueblo de Israel (caps. 35-40). Éste era el lugar central del culto al Señor, y por tanto un punto de referencia adecuado para enmarcar la normativa correspondiente a su servicio (cfr Ex 25-31 y notas). Al comienzo del libro del Levítico, el Señor habla a Moisés desde la Tienda de la Reunión y ordena que transmita al pueblo las leyes sobre el acto más importante de culto: el sacrificio. Así pues, el libro se inicia con la enumeración de disposiciones sobre los distintos tipos de sacrificios y los ritos que los acompañan. En primer lugar se especifican fundamentalmente las normas referentes a los sacrificios que debía ofrecer el pueblo (1,1-5,26) y luego las referentes a los sacrificios de los sacerdotes (6,1-7,35).