COMENTARIO
En los sacrificios mencionados en este capítulo no podía faltar la flor de harina, ya fuese cocida o frita. La prohibición de la levadura provenía de la preocupación por no ofrecer al Señor cosa impura, ya que la levadura, por su estado de fermentación, era algo que se consideraba putrefacto, impuro (cfr nota a Ex 12,15-20).