COMENTARIO
Los caps. 4 y 5 se ocupan de los sacrificios por el pecado y de las clases de víctimas que debían ofrecer los israelitas como sacrificios expiatorios. Las diversas víctimas están en relación con la posición social de los pecadores. Se contemplan cuatro clases de personas: sacerdotes, la comunidad en su conjunto, los jefes y el pueblo llano.
Nuestras concepciones de hoy están lejanas de las que tenían en la época en que se recopiló esta legislación que ahora leemos. Hemos de hacer un esfuerzo para acercarnos a la comprensión de estos textos antiguos. Por un lado, las prescripciones acerca de los sacrificios por el pecado denotan un respeto sumo por la Alianza del Sinaí: cualquier violación de ella constituía una ofensa a Dios y exigía reparación. Quedaban en segundo plano circunstancias que para nosotros son de primera consideración tales como la voluntariedad o advertencia y la involuntariedad o inadvertencia.