COMENTARIO
El encargo de Tobit a su hijo de ir a buscar el dinero depositado en Media forma parte de la trama de la historia (cfr 1,14). Pero el autor sagrado aprovecha también para introducir una exhortación, como si fuese un primer discurso de testamento de Tobit a su hijo. En ésta se expone la identidad del verdadero israelita con alusiones a la Ley de Moisés y a los libros de sabiduría, especialmente a los Proverbios.
Las recomendaciones de Tobit, especialmente la que se refiere a la limosna, han quedado muy grabadas en la tradición cristiana: «Cuando podáis hacer el bien, no lo difiráis, porque la limosna libra de la muerte. Someteos los unos a los otros, teniendo un trato irreprensible entre los paganos para que por vuestras buenas obras también seáis alabados y el Señor no sea ultrajado por vuestra culpa» (S. Policarpo, Ad Philippenses 10,2).
La frase del v. 17 hace referencia a algún rito que se practicaba sobre las tumbas de los seres queridos. La versión de la Vetus latina añade a «esparcir el pan» «derrama tu vino».
En el mundo grecorromano se denominaba «hades» (v. 19) a la morada de los muertos. cfr nota a 1 R 2,6.