COMENTARIO

 Tb 7,1-12 

Ahora es Tobías quien toma la iniciativa y pide la mediación del ángel (v. 9). La bondad de Ragüel se pone de manifiesto en su sinceridad con el joven Tobías y en que intenta evitar su muerte queriendo dilatar la decisión que le pide la Ley del Señor (v. 10). Su consentimiento al final muestra que por encima de todo está la obediencia a la Ley de Moisés (v. 11), a pesar de las consecuencias que pudiera llevar consigo.

En la Vulgata la decisión de Ragüel viene motivada por unas palabras del ángel que le dice: «No temas dársela, porque tu hija debía darse en matrimonio a éste que teme a Dios; por eso ningún otro pudo poseerla». A lo que responde Ragüel: «No dudo de que Dios ha acogido en su presencia mis oraciones y lágrimas. Creo que por eso os ha hecho venir hasta mí, para que ella se una a un pariente suyo según la Ley de Moisés. Ahora no dudes de que voy a entregártela».

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