COMENTARIO
La recuperación del dinero, que había sido el motivo inmediato del viaje, cede en importancia ante la noticia de la boda con Sara que Tobías comunica a su padre (v. 15). Éste, en efecto, no se ocupa en contar el dinero, sino en testimoniar que Dios le había curado (v. 16), y en dar la bienvenida a su nueva hija y festejar el matrimonio de Tobías (vv. 17-18). Todo se lleva a cabo haciéndolo al mismo tiempo motivo de oración y alabanza a Dios.
Nadab (el texto dice Nabad, pero cfr 14,10ss.) era sobrino de Ajicar. Según la obra que mencionábamos antes, la «sabiduría de Ajicar» (cfr nota a 1,21-22) y según el mismo libro de Tobías (cfr 14,10), Nadab traicionó a su tío Ajicar. El autor del libro de Tobías parece situar la historia antes de dicha traición (v. 18).