COMENTARIO
Los acontecimientos narrados en la parte central de esta obra han venido a confirmar la verdad de las palabras de Ajior, el amonita (cfr 5,6-19). Ahora, cuando la narración se acerca a su final, aparece de nuevo Ajior que, al enterarse de lo sucedido, creyó en Dios y decidió incorporarse al pueblo que goza de tal favor divino.