COMENTARIO

 1 M 1,1-10 

Como «tierra de Quitim» (en griego khettiim) se entiende originariamente el país de Chipre, pero se aplica también a Grecia y Macedonia. Alejandro Magno murió en Babilonia en el año 323 a.C. Sus sucesores, llamados los Diadocos, lucharon entre ellos para apoderarse de las distintas partes del imperio. Egipto quedó en manos de Tolomeo I que fundó la dinastía de los Lágidas. Siria y Babilonia en manos de Seleuco, del que provienen los Seléucidas. Palestina permaneció al principio bajo el dominio de los Lágidas, pero el año 197 a.C., después de la batalla de Panión en la que fue derrotado Egipto, pasó a manos de los Seléucidas. Antíoco IV Epífanes, que era hijo de Antíoco III y hermano de Seleuco IV (cfr 2 M 4,7), había sido entregado por su padre como rehén a los romanos en el tratado de Apamea (188 a.C.). El año «ciento treinta y siete», contando a partir del 312 a.C. en que tuvo lugar la fundación de la dinastía seléucida, corresponde al 175 a.C.

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