COMENTARIO
La acción de Matatías, ciertamente brutal en sí misma, adquiere aquí un significado especial pues viene a legitimar su liderazgo y el de sus descendientes en la liberación de Israel. Matatías era una persona notable por su condición sacerdotal, y su comportamiento podía arrastrar a muchos. Aquí representa en cierto modo al pueblo. Él no sólo no sucumbe a la tentación de una promoción social y de ventajas económicas a cambio de ser infiel a su conciencia y religión (cfr vv. 17-22), sino que da muestras de actuar como salvador del pueblo. En efecto, su acción es comparada a la de Pinjás (en griego llamado Finés), aquel sacerdote que, según se cuenta en Nm 25,6-15, traspasó con su lanza a un judío y a una mujer madianita, y, al instante, cesó la cólera de Dios sobre Israel. Por eso Dios concedió a Finés una alianza de paz y le prometió un sacerdocio perpetuo (cfr v. 54). Además Dios dispuso entonces que los judíos atacasen a los madianitas y les vencieran. La memoria de Pinjás estaba viva en la tradición judía (cfr Sal 106,28-31; Si 45,23). Aunque el autor sagrado no lo dice expresamente, la comparación con Finés deja entrever que también el sacerdote Matatías se convierte en portador de una alianza con Dios y en salvador del pueblo.
Tanto a Finés como a Matatías les movía el celo por el Señor y por su Ley (vv. 24.26-27; Nm 25,11). Aunque su forma de actuar sólo es comprensible en aquella época antigua, pues hoy en día ya no es aceptable, sí siguen siendo ejemplo de su celo por Dios y por las cosas de Dios (cfr Orígenes, Commentarii in Epistulam ad Romanos 8,1). También nuestro Señor Jesucristo sentirá el celo por la casa de Dios, el Templo, y realizará un acto simbólico de violencia contra quienes lo profanaban (cfr Jn 2,17; Sal 69,10). Es el celo que ha de llevar al cristiano a la «santa intransigencia». «Sé intransigente en la doctrina y en la conducta. —Pero sé blando en la forma. —Maza de acero poderosa envuelta en funda acolchada. Sé intransigente, pero no seas cerril» (S. Josemaría Escrivá, Camino, n. 397).