COMENTARIO

 Jb 1,13-22 

La ejecución de los planes de Satán se lleva a cabo en un sólo día (v. 13) y produce un dramático desastre en los bienes de Job. Consta de cuatro intervenciones, cada una más severa que la anterior, y todas ellas comunicadas a Job por un superviviente único. Primero le desaparecen los bueyes y los asnos, luego los rebaños, a continuación los camellos y, por último, los hijos. Se queda sin posesiones y sin posibilidad de adquirirlas de nuevo ya que ni siquiera sobrevive su descendencia. Job ha pasado así instantáneamente de ser una persona honorable y rica a un hombre en estado lastimoso y miserable.

«Un rayo» (v. 16). Al pie de la letra, «un fuego divino», pero aquí no tiene sentido religioso, pues se trata simplemente de una expresión popular.

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