COMENTARIO
La situación histórica del salmo responde a los intentos de sublevación contra el rey de Israel, por parte de los reinos vasallos, con ocasión del cambio de monarca. Se trata por tanto de una composición que refleja los tiempos de la monarquía (siglos X-VI a.C.). Situada al comienzo del libro y unida a Sal 1, en la recopilación de los salmos y cuando ya no existía rey en Israel, proclama que el Señor va a realizar sus proyectos e imponer su Ley a través del Rey Mesías, cuando éste sea enviado a Israel.
Se expone en primer lugar la reacción negativa de quienes rechazan al Ungido del Señor (vv. 1-3), y después se contempla el poder de Dios para hacer cumplir sus designios (vv. 4-6). A continuación se aduce la presentación que el Ungido hace de sí mismo (vv. 7-9), y finalmente se recogen las recomendaciones y la reflexión del salmista ante tales hechos (vv. 10-12). Concluye con una bienaventuranza de alcance universal que enlaza con el contenido de Sal 1.
En el Nuevo Testamento este salmo se aplica repetidamente a Jesucristo. Él es el Rey Mesías, el Hijo de Dios, a quien el Padre ha entregado su Reino.