COMENTARIO

 Sal 2,10-12 

Al final del poema habla de nuevo el salmista invitando a los reyes a actuar con sabiduría. Es la sabiduría de reconocer a Dios y darle culto. El v. 12 exhorta a rendir homenaje al hijo (v. 7), es decir, al rey designado por Dios, para evitar así el castigo destinado a los rebeldes. La invitación a aprender —«escarmentad»— (v. 10) y volver al Señor muestra que «Dios, que puede vencer siempre, prefiere convencer» (S. Josemaría Escrivá, Es Cristo que pasa, n. 186).

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