COMENTARIO
El salmista ofrece su testimonio personal a quienes no acuden a Dios sino a los ídolos (v. 3), o no le honran como es debido con la oración y sacrificios sinceros (vv. 5-6), o dudan de Él (v. 7). La traducción del v. 5 en la Neovulgata —irascimini et nolite peccare— sigue la interpretación que hace la versión de los Setenta. De ella depende San Pablo cuando, citando este pasaje, enseña: «Si os enojáis, no pequéis; no se ponga el sol estando todavía airados, y no deis ocasión al diablo» (Ef 4,26-27).