COMENTARIO

 Sal 5,2-4 

Al invocar a Dios como «Rey mío» —expresión que aparece en los salmos seis veces (cfr Sal 44,5; 47,7; 68,25; 74,12; 84,4)— se resalta la confianza en que Él interviene estableciendo la justicia y el derecho. Una vez presentada ante Él la súplica, se puede esperar confiadamente (v. 4). El amanecer, contrapuesto a la noche, se considera el momento más propicio para las intervenciones divinas (cfr Sal 17,15).

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