COMENTARIO

 Sal 6,5-6 

Se presentan dos motivos para que Dios intervenga: primero, su amor y misericordia paternales (v. 5); segundo, el deseo del salmista de seguir recordando y alabando a Dios, cosa que él piensa que no va a ser posible tras la muerte (v. 6), ya que todavía no se había esclarecido la pervivencia en el más allá. El «sheol» era entendido como el lugar en el que los muertos permanecían como sombras.

Volver a Sal 6,5-6