COMENTARIO

 Salmo 10 

Continúa la oración de Sal 9, poniendo ahora el énfasis en la maldad de los impíos. Los salmos que vienen a continuación irán presentando las acciones y el destino de los que no reconocen como Dios al Señor. Este grupo termina con Sal 14 en el que se afirma expresamente su «necedad».

La interrogación inicial es una queja ante el Señor (v. 1); luego se expone la situación reinante (vv. 2-11) y termina con la súplica pidiendo la intervención divina (vv. 12-18).

Este salmo lleva al cristiano a sentir con más fuerza la necesidad de la redención de Cristo y a orar con más insistencia ante los males que se cometen en este mundo.

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