COMENTARIO

 Salmo 12 

Los enemigos descritos en los salmos anteriores adquieren ahora un rasgo singular: se hacen fuertes y autosuficientes apoyándose en su capacidad de mentir. Antes, quienes rechazaban a Dios hablaban para sus adentros (cfr Sal 10,6); ahora proclaman públicamente su pensar (cfr 12,5). Tal actitud es lo contrario a la afirmación de Sal 8: al hombre la fuerza le viene de Dios y su grandeza está en reconocerlo.

El salmista comienza pidiendo la ayuda divina porque los hombres sólo dicen engaños (v. 2-3), y después expone su petición: que Dios les haga callar cuando proclaman su mentira (vv. 4-5). A continuación introduce el oráculo del Señor, cuya palabra es totalmente veraz (vv. 6-7). Concluye con una nueva súplica, ahora de carácter comunitario (vv. 7-8).

También Jesús hubo de enfrentarse a la hipocresía y perversidad de muchos en su tiempo, a una generación malvada (cfr Mt 12,39-45; 17,17). Su actitud ante ella fue dar testimonio claro de la voluntad del Padre.

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