COMENTARIO

 Sal 14,4-6 

La conducta del necio que denuncia el salmo se debe a la falta de discernimiento ante la seguridad interior del hombre que confía en Dios (v. 6), y ante el futuro juicio divino (v. 5). En la primera parte del v. 4 no está claro si habla el salmista o Dios. Con la mención de «mi pueblo» —que ha de entenderse como el resto fiel que es oprimido y devorado por los impíos— cambia la perspectiva del comienzo, y la atención se centra en el pueblo de Israel.

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