COMENTARIO

 Sal 18,26-30 

Pero más allá de la justicia del salmista, el motivo por el que Dios salva es la fidelidad divina. Dios no se deja ganar en fidelidad y siempre responde al hombre según éste se comporte ante Él (vv. 26-27). Con frase lapidaria escribe San Josemaría refiriéndose a Jesucristo: «Si nos damos, Él se nos da» (Amigos de Dios, n. 22). Por su fidelidad, Dios salva, asimismo, al resto fiel de su pueblo por medio del rey y sus victorias (vv. 28-30).

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