COMENTARIO
Este salmo completa la alabanza prometida en el anterior (cfr Sal 18,50) y proclama cómo el Señor es «roca» segura de salvación por su dominio universal (19,5b-7; cfr Sal 18,47) y cómo ha mostrado sus caminos a su siervo el rey ungido (19,12-14; cfr 18,21-31.51).
El salmo tiene esta estructura: presenta al comienzo el modo en que es proclamada la gloria de Dios (vv. 2-5); después canta los instrumentos que la proclaman: el sol con sus ritmos (vv. 5c-7), y la Ley dada a Israel (vv. 8-11) por la que proporciona la integridad del hombre (vv. 12-15). Concluye con un grito de confianza total en el Señor (v. 15c).
Según el salmo, la gloria de Dios se manifiesta a toda la tierra por el sol y por la Ley divina. El lector cristiano de este salmo entiende que esa gloria se manifiesta definitivamente por la predicación del Evangelio.