COMENTARIO
Para mover a Dios a proteger la vida del justo se presenta ante Él el contraste de la propia conducta con la de quienes practican la violencia y la mentira (vv. 9-12a), así como el propósito de continuar alabándole en el Templo (v. 12b). La conciencia de caminar con integridad daba comienzo (cfr v. 1) y da fin a la oración.