COMENTARIO
Ahora la visión se amplía al pueblo elegido y a la persona del rey; concluye pidiendo por el pueblo. Estos versículos pueden ser adiciones posteriores a la composición originaria. El primero, para darle carácter comunitario recordando la figura del rey (v. 8); el otro (v. 9), cuando ya no existe la monarquía, para afirmar que Dios mismo pastorea —es rey— a su pueblo (cfr Is 40,11; Ez 34). El término «Ungido» del v. 8 podría también referirse al pueblo en virtud del paralelismo del verso (cfr Ex 19,6; Sal 105,15).