COMENTARIO

 Sal 31,6-9 

El título «Señor, Dios fiel», o «Dios de fidelidad», aparece aquí por vez primera. Expresa que Dios siempre cumple sus promesas y que el hombre puede confiar totalmente en su palabra, poner la vida en sus manos (v. 6a). En el v. 7 seguimos la versión griega y a San Jerónimo —«detestas»— en vez del texto hebreo —«detesto»— porque mantiene mejor el ritmo de los versos. El sentido es que Dios no puede tolerar a quienes van tras los ídolos, por lo que el salmista mantiene su adhesión a Él, pese a todo.

Volver a Sal 31,6-9