COMENTARIO
Tanto los enemigos (vv. 6.8-9), como los amigos que visitan al salmista (vv. 7.10) se vuelven contra él, unos de un modo y otros de otro. Según el Evangelio de San Juan, nuestro Señor Jesucristo en su Última Cena citó las palabras del v. 10 para enseñar que la traición del que pertenecía a los suyos y estaba sentado a la mesa, tenía un sentido en los planes de Dios. Tras llamar dichosos a los discípulos que, como Él, laven los pies a los demás, les dice: «No lo digo por todos vosotros: yo sé a quienes elegí; sino para que se cumpla la Escritura: El que come mi pan levantó contra mí su talón. Os lo digo desde ahora, antes de que suceda, para que cuando ocurra creáis que yo soy» (Jn 13,18-19).