COMENTARIO
El simbolismo del agua está presente en los vv. 2-3 y en el v. 8, pero con distinto significado: en los primeros, como absolutamente necesaria para vivir, y así es también la presencia de Dios, contemplada en su Templo (vv. 2-3); en el v. 8, como estado de desorden y signo de castigo (cfr Gn 1,2; 7,11), y así considera el salmista su situación (v. 10).