COMENTARIO
El pueblo proclama haber cumplido su parte en el pacto de la Alianza; en cambio, no se ve que Dios cumpla la suya. Al contrario, ha actuado en contra de su pueblo (vv. 18-20). El «lugar de chacales» (v. 20) —que la versión griega interpreta como «lugar de miseria»— se refiere al desierto donde viven las bestias salvajes; «sombras de muerte» es sinónimo de desgracias, como «luz» lo es de salvación (cfr Sal 43,3). Señal de que el pueblo ha guardado fielmente la Alianza es que no ha recibido un mal a modo de castigo por sus pecados (vv. 21-22), como hubiese sido una sequía o una peste, sino que, precisamente, sufren cada día la muerte violenta por mantenerse fieles a su Dios, por ser su pueblo (v. 23). Un acto de confianza semejante al que encontraremos en este salmo es el que está llamado a realizar el cristiano en medio de las contrariedades, y especialmente en la persecución. Así lo enseña de forma expresa San Pablo cuando cita literalmente las palabras del v. 23 como prueba de la Escritura de que nada ni nadie puede separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús (cfr Rm 8,35-39).