COMENTARIO

 Sal 50,3-6 

Es el mismo Dios que manifestó su gloria en el Sinaí (v. 3; cfr Ex 19,16-25; 24,15-17). Como sucedía al establecer la Alianza con el pueblo (cfr Dt 31,28; Is 1,2), también ahora el cielo y la tierra son puestos por testigos en el juicio divino sobre su pueblo (v. 4). Él mismo manda congregarlo ante Sí (v. 5), para que se manifieste su justicia y su fidelidad a la Alianza (v. 6).

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