COMENTARIO

 Sal 55,7-9 

El deseo de huir lejos refleja una decisión desesperada, pues significa alejarse del Templo (cfr Sal 11,1). En sentido alegórico, San Juan Clímaco aplica la imagen de las dos alas al recogimiento exterior e interior. «Ambas virtudes, escribe, son de hecho como dos alas de oro por medio de las cuales un alma llamada a la santidad asciende segura a lo alto del cielo. Sin duda el escritor inspirado cantó sobre ellas: ¿Quien me diese alas, como a la paloma, para volar —se entiende por el camino de la práctica— y, después, encontrar descanso por el camino de la contemplación y la humildad?» (Scala paradisi 4[15]).

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