COMENTARIO

 Sal 59,4-6 

En contraste con sus perseguidores, el salmista presenta a Dios su propia inocencia (cfr Sal 7; 17). De esa forma urge al Señor para que intervenga como juez justo (vv. 5b-6). Le invoca apelando a su dominio universal —«Dios de los ejércitos» (Sal 24,10; 48,9)— y a la elección de Israel como su pueblo.

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