COMENTARIO

 Sal 59,11-14 

La reivindicación que el salmista pide al Señor conlleva que sus enemigos no sean destruidos de inmediato, sino castigados a una vida errante, sin tierra, de manera que haya tiempo para que en la conciencia del pueblo quede bien grabada la acción de Dios, y no caigan pronto en el olvido, como otras veces (v. 12; cfr Dt 8,1-19). Pero, con todo, el destino final que se pide para los enemigos es su desaparición (v. 14).

Volver a Sal 59,11-14