COMENTARIO
Aunque no se dice expresamente, parece suponerse un pecado del pueblo que habría suscitado la ira de Dios (v. 3). La acumulación de verbos con significado de desgracia, todos ellos teniendo como sujeto a Dios, resalta el carácter dramático de la prueba. Puede pensarse en la caída de Samaría el año 721 o en la de Jerusalén, el 587; en cualquier caso queda reflejada una derrota militar con graves consecuencias.