COMENTARIO
El hombre que eleva a Dios su clamor en este salmo puede ser, como en Sal 42, alguien alejado de Jerusalén: «Desde el confín de la tierra» (v. 3), expresión que también puede hacer referencia al límite que supone la tumba, en cuyo caso el salmista clama a Dios estando al borde de la muerte.