COMENTARIO
La invitación inicial se dirige a toda la tierra, como señal de que Dios domina y envía sus beneficios sobre ella (cfr Sal 47,2), y está encuadrada en el «Nombre» de Dios (vv. 2.4), es decir, se trata del Dios que se ha dado a conocer a Israel (cfr Ex 3,14ss.).