COMENTARIO
Al recuerdo de las obras de Dios en favor de su pueblo en el pasado (cfr Sal 66,5-12), se suma ahora la petición de que siga actuando en el presente (Sal 67,2), para que de esa forma sea secundada la invitación a la alabanza divina dirigida a todos los pueblos (cfr Sal 66,2.8; 67,4.6). Así el mismo argumento de la invitación se hace objeto de súplica a Dios. El testimonio se completa con la oración.
El contenido del salmo se anuncia ya a modo de introducción en el v. 2; luego se desarrolla como una oración dirigida a Dios en la que se presentan la finalidad (vv. 3-4) y las motivaciones (vv. 5-6) de la petición. Termina con la proclamación, en los vv. 7-8, de que Dios ha escuchado. Un estribillo, repetido en los vv. 4 y 6, condensa el contenido de la oración.
El deseo y la petición de salvación universal expresados en este salmo encuentran su cumplimiento en el envío de los Apóstoles por parte de Jesucristo, mandándoles predicar la conversión a todas las naciones (cfr Lc 24,47), y en la implantación de la Iglesia en la que hombres de todos los pueblos se unen en la alabanza al Señor (cfr Hch 2,9-12.47).