COMENTARIO

 Sal 69,36-37 

El cambio de perspectiva en estos versículos ha llevado a pensar que son una añadidura posterior a la composición originaria del salmo, como sucedía en 14,7; 51,20-21; 53,7. Con todo, y tal como aparecen, muestran una vez más que la súplica individual abarca también la salvación de la comunidad: compárense los vv. 36 y 2 en los que aparece el verbo «salvar».

Interpretado en sentido cristológico, este salmo «contiene una plegaria del Salvador, pronunciada en función de su humanidad, y recoge también las causas por las que fue conducido a la muerte en la cruz. Además, cuenta claramente sus sufrimientos, así como las desgracias que tenían que acaecerles a los judíos después de su Pasión. En cuanto a que el Señor ha presentado esta plegaria en función de su naturaleza humana, esto está indicado al final del salmo cuando dice: el Señor escucha a los necesitados, no desdeña a sus cautivos» (S. Atanasio, Expositiones in Psalmos 68).

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