COMENTARIO

 Sal 73,4-12 

La prosperidad de los impíos (vv. 4-5) va unida al orgullo y a la violencia (v. 6), a su visión materialista de la vida (v. 7), a su capacidad de mentir, abusar y embaucar (vv. 8-10), y, sobre todo, a su desprecio a Dios (v. 11).

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