COMENTARIO
Reflexionando en presencia de Dios, se experimenta el gozo de estar con Él y de seguir sus caminos, y se siente la esperanza de que Él hará brillar su favor. La exclusividad que Dios tiene para el salmista queda reflejada en los vv. 25-26: a nadie más que a Él contempla en los cielos, y en nada sino en Él halla gusto en la tierra. Los sentimientos expresados en este salmo son similares a los que aparecen en boca de un levita en Sal 16.