COMENTARIO

 Salmo 83 

En este salmo se pide que se haga extensivo a los enemigos del pueblo un juicio de Dios similar al que se pedía en el salmo anterior para los jueces que le avasallaban desde dentro. Tanto entonces como ahora se proclama a Dios juez y señor de toda la tierra (cfr Sal 82,8; 83,19).

Se comienza pidiendo la intervención de Dios (v. 2) y se le expone el motivo por el que se le suplica: los enemigos de Dios quieren destruir a Israel (vv. 3-5). A continuación se señala en concreto quienes son esos enemigos (vv. 6-9). Luego, como segunda parte del salmo, viene la petición de lo que Dios ha de hacer con ellos (vv. 10-17): lo que hizo con otros pueblos en el pasado (vv. 10-13), dispersándolos para que se arrepintieran (vv. 14-17) y avergonzándolos para que le reconocieran (vv. 18-19).

Cuando un cristiano reza este salmo pide ayuda al Señor frente a los enemigos de la Iglesia. Pero sabe que éstos no son las naciones, sino los poderes supramundanos (cfr Ef 6,12) que a veces muestran su fuerza conduciendo por sus caminos a los poderosos de este mundo (cfr Ap 13,1-18).

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