COMENTARIO
Se recuerdan las victorias de los Jueces (cfr Jc 4-5; 7-8), subrayando el castigo que sufrieron sus enemigos al quedar sus cuerpos insepultos —«estiércol para el campo» (v. 11)—, y se da por supuesto que la tierra era de Dios —«los dominios de Dios» (v. 13)—.