COMENTARIO
Las dificultades surgidas a la vuelta del destierro, entre ellas la sequía narrada en Ag 1,6-11, han podido dar origen a esta insistente súplica, similar a la que encontramos en Sal 77,8-10. La Iglesia en su liturgia emplea las palabras del v. 8 como antífona de invitación a la oración.