COMENTARIO
Porque el salmista sabe que el Señor le escucha, le alaba reconociéndole como Dios único de todos los pueblos. El cántico de los salvados en Ap 15,3-4 recoge las palabras del v. 9 presentándolas como «cántico de Moisés, siervo de Dios, y cántico del Cordero», y proclama que «todas las naciones vendrán y se postrarán ante ti, porque tus juicios se han manifestado» (Ap 15,4).