COMENTARIO

 Sal 89,31-38 

La promesa divina era incondicional, aunque Dios habría de corregir al pueblo mediante el castigo como un padre. Que la elección de David y la promesa se introduzcan en el salmo como oráculo divino indica la forma en que se transmitía la profecía de Natán (cfr 2 S 7,8-16) tras la experiencia histórica de la época de la monarquía. Pero además sirve como recurso retórico que dará fuerza a la queja de los versículos siguientes.

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