COMENTARIO

 Sal 91,3-7 

La acción protectora de Dios ante enemigos y enfermedades (v. 3) está motivada por su amor y fidelidad (v. 4), y actúa en todo tiempo y en cualquier circunstancia (vv. 5-6), aunque se trate de un mal generalizado (v. 7). Entre los males, la versión de los Setenta y la Vulgata entendieron el «demonio» en vez de «el azote» (v. 6) —quizá en oposición a «los ángeles» del v. 11—, y la versión latina tradujo «el demonio meridiano».

Volver a Sal 91,3-7