COMENTARIO

 Sal 98,7-9 

Junto a los hombres, también la creación inanimada es invitada a alabar al Señor, porque Él va a establecer su reinado de justicia y equidad. La dimensión escatológica es similar a la que presenta el final de Sal 96. En perspectiva cristiana eso se realizará gracias a la redención de Cristo. «Porque la creación se ve sujeta a la vanidad, no por su voluntad, sino por quien la sometió, con la esperanza de que también la misma creación será liberada de la esclavitud de la corrupción para participar de la libertad gloriosa de los hijos de Dios» (Rm 8,20-21). En esta tarea cooperan los cristianos: «Deben [los fieles] conocer la naturaleza íntima de todas las criaturas, su valor y su ordenación a la alabanza divina. Deben también ayudarse entre sí a crecer en santidad a través de las actividades, incluso las profanas, de tal manera que el mundo se impregne del Espíritu de Cristo y consiga más eficazmente su fin en la justicia, en el amor y la paz» (Conc. Vaticano II, Lumen gentium, n. 36).

Volver a Sal 98,7-9